Querido Universo:
Estar perdida fue el primer paso para aprender a ser fiel a mi misma. El momento en el que toqué la profundidad del dolor que estaba sintiendo, mi mente se expandió y ya no hubo retorno. Tampoco deseo regresar, despertar fue como salir de la pesadilla infinita y me convertí en mi aliada más leal. Estaba preparada para ese momento, las señales ya se habían presentado pero por terquedad lo deje pasar y me obligué a saltar, no me arrepiento, pero aprendí una gran lección: no hay mensaje más verdadero que la voz que viene de tu corazón, síguela como el flautista de hamelin.
Gracias, gracias, gracias, hecho esta.
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