Estoy aprendiendo a vivir en el presente, que tan complejo cuando te han enseñado a recordar el pasado con dolor y a pensar en el futuro con miedo y desesperación. La vida se había convertido en una especie de cebolla, demasiadas capas alrededor con una esencia tan fuerte que me hacía arder los ojos hasta quedarme ciega por completo.
Despertar de la pesadilla suena bonito, en realidad es doloroso, pero vale la pena, aunque te queda el mal sabor del susto que pasaste, abres los ojos con el sol brillando en la cara. Agradezco el momento en que me empujé hacia el abismo, porque ahí estabas tu sosteniendome, ahora, aunque se que me sostendrás más fuerte si vuelvo a caer, soy consciente de que puedo elegir estar por encima del bien y del mal, no hay nada que perturbe esta serenidad.
Gracias, gracias, gracias, hecho esta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario